Phlebotomized

5 de agosto de 2008

Nuevo Estándar

Sentí su piel por un segundo sobre mi cuerpo, y me sentí en el cielo.
Un paraíso de caricias, de profunda pasión,
Sus labios, rojos y carnosos, como una manzana reluciente me llevaban por los senderos olvidados del placer, mi mente se perdió entre sus interminables cabellos y mis manos se perdieron entre sus millones de caricias.
Son aquellos momentos en la vida donde deseo matar al tiempo y vivir eternamente detenido en un pequeño lapso de sensaciones, donde todavía nada es corrompido por el vicio humano.

No hay comentarios: